La posibilidad de aplazar o suspender los alquileres es uno de los temas que están en boga durante la crisis del coronavirus y algunos países lo están adoptando como medida.

Emmanuel Macron, presidente de Francia, ha anunciado que para mitigar el impacto de la pandemia por COVID-19 en la economía y vida de los ciudadanos, se destinarán 300 mil millones de euros para salvaguardar a las empresas y evitar la quiebra. 

El estado francés asumirá el pago de créditos bancarios e hipotecarios contraídos, asimismo se suspende el pago de impuestos y cotizaciones sociales, como las facturas de agua, luz y gas, así como los alquileres. Aún no queda claro los mecanismo de cómo se aplicará, pero Macron expresó que “ningún francés quedará sin recursos”.

Otra medida importante, que se implementará pero afectará a taxistas y hoteles, es que a partir de ahora, estarán al servicio de las necesidades del esfuerzo sanitario, aunque el Estado pagará sus servicios.

Por su parte, Italia ha congelado el pago de hipotecas hasta 18 meses y en Canadá el primer ministro, Justin Trudeau, ha expresado a sus ciudadanos que “nadie debería preocuparse por pagar el alquiler”.

En España, el presidente de la Asociación Profesional de Expertos Inmobiliarios (APEI), Oscar Martínez, expresó que congelar el pago de los alquileres sería una “barbaridad”, ya que el 80% de los tenedores de vivienda son particulares que dependen de ese ingreso. Por lo que se recomienda, más que una regulación del gobierno, llegar a acuerdos privados entre propietarios e inquilinos.

Mientras que el sindicato de inquilinos de Madrid y Barcelona ha exigido al gobierno que se suspenda el pago de alquiler, hipoteca y suministros básicos. En comunicado, ha dejado en claro que se corre el riesgo de caer en una nueva crisis inmobiliaria.