En los últimos 30 años, Cushman & Wakefield México se ha consolidado como una de las empresas líderes en servicios inmobiliarios corporativos del país.

Desde su fundación en 1992 y la apertura de su primera sede, en una pequeña oficina de la calle Aristóteles número 110 en la colonia Polanco de la Ciudad de México, esta firma ha tenido constante crecimiento, incorporando no sólo nuevas áreas de negocio a su estructura operativa, sino que ha logrado ampliar su presencia en diferentes regiones del país con oficinas propias y a través de alianzas con socios estratégicos, como en Ciudad Juárez, Monterrey, Guadalajara y Tijuana como las desarrolladas para el occidente y Centro América.

Para Víctor Lachica, Presidente y CEO de Cushman & Wakefield México, este aniversario simboliza, en primer lugar, ver atrás y observar todo lo que han logrado junto con sus socios, así como la integración y crecimiento de los colaboradores y sus éxitos profesionales.

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“Más que nada es ver como empezamos y lo que hoy somos después de 30 años. El cambio tan increíble y lo profesionalizados que nos hemos vuelto”, comparte en entrevista para Inmobiliare. Ahora, el momento relevante de su operación, está ligado a la coyuntura financiera internacional, al cambio organizacional y a la sustentabilidad.

HACIA EL FUTURO CORPORATIVO INMOBILIARIO

En julio de este año, la compañía se comprometió a ser Net Zero para 2050, lo que implica un cambio profundo en sus estrategias y proyecciones inmobiliarias. Dado que los edificios generan casi el 40% de las emisiones anuales de carbono en el mundo, esta decisión de Cushman & Wakefield desempeña un papel fundamental en la creación de un futuro sostenible para el sector inmobiliario.

De acuerdo con África Rubio, directora de Sustainability Services para Cushman & Wakefield, la firma busca un planeta mejor para habitar, especialmente después de la contingencia sanitaria que aún muestra secuelas. “Los sectores corporativos toman nota para adecuarse a esas demandas, y si bien llegan con retraso a un camino ya andado por varios años de lucha activista, nunca es tarde para tomar acciones por un mundo mejor”, agrega.

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Es por lo que buscan reducir las emisiones absolutas de gases invernadero (GHC) en sus oficinas corporativas y operaciones en 50% para el 2030; involucrar a clientes clave como propietarios y ocupantes de bienes raíces, que representan el 70% de las emisiones de sus propiedades administradas; y finalmente, se compromete en alcanzar cero emisiones de carbono en toda su cadena de valor para el 2050.

“Estamos totalmente comprometidos con ese tema y queremos asesorar a nuestros clientes para lograr adaptarse a la agenda 2050, por eso, desde hace varios años contamos con un departamento de sustentabilidad. Ya no hay vuelta atrás, este es un movimiento tan potente, importante y relevante a nivel mundial que incluso muchos clientes no trabajarían con nosotros si no tuviéramos estas metas y compromiso con el tema de la sustentabilidad”, detalla Lachica.

Como líder en la industria de bienes raíces comerciales, Cushman & Wakefield entiende que la acción ambiental requiere de compromisos alineados con los objetivos de los expertos y principales organismos de la materia; por ello tanta importancia en la administración de proyectos para el bienestar, ya que se propicia la existencia de espacios sustentables, accesibles y dignos para todos los ocupantes a través de certificaciones de valor global.

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Uno de sus objetivos actuales es incorporar elementos sustentables en inmuebles de oficinas, centros comerciales o cualquier otro tipo de edificio, pues a través de la implementación de ellos dependerá la construcción, venta y renta de espacios.

“Existen acciones muy concretas, como la utilización de controles electrónicos que midan constantemente el ahorro de energía eléctricay así mejoran nuestros sistemas mediante el monitoreo, la corrección y el eficaz manejo energético, el aire acondicionado y el consumo de agua”.

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Para el CEO, es necesario que en la industria sea una tendencia la utilización de iluminación ahorradora, como focos LED e incluso tecnologías nuevas que son menos consumidoras de energía. Estas acciones pueden subir el valor de una empresa al considerarse comprometida y bajar su huella carbono.

“Hoy tenemos nuevos edificios que no solamente cuentan con vidrios polarizados, sino que cuentan con celosías que mantienen el inmueble más fresco en época de calor, reduciendo el consumo de aire acondicionado y electricidad”.

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Por: Cushman & Wakefield

Este es un fragmento del artículo Cushman & Wakefield cumple 30 años consolidándose como empresa líder en servicios inmobiliarios de la edición 134 https://inmobiliare.com/inmobiliare-134/