En el dinámico mundo del retail, la cadena de suministro enfrenta presiones constantes para adaptarse a expectativas cambiantes. Elegir la tecnología adecuada es crucial para integrar estrategias y permitir la agilidad operativa.
Primero, define la necesidad de transformación. Identifica si el objetivo es reducir desabastos, optimizar inventarios o mejorar la experiencia de entrega. Involucra a todos los equipos desde el inicio para alinear la tecnología con metas de negocio como agilizar la reposición o mejorar el cumplimiento omnicanal.
Segundo, reestructura sistemas y procesos. El cambio no depende solo de la tecnología, sino de las personas y los procesos. Evalúa la preparación del negocio, las necesidades de capacitación y cómo el nuevo sistema se integra con los flujos de trabajo existentes. Un enfoque integral garantizará la adopción y reducirá errores costosos.
Tercero, crea un proceso de selección basado en mejores prácticas. Esto disminuye riesgos como la funcionalidad desalineada o desafíos de implementación. El enfoque estructurado debe considerar el diseño del modelo operativo, la integración con plataformas de comercio y la calidad de los datos, asegurando resultados tangibles.
Finalmente, vincula la inversión tecnológica con el rendimiento del retail. La tecnología efectiva habilita decisiones basadas en datos, optimizando niveles de stock y tiempos de entrega. En un entorno volátil, la escalabilidad es esencial. Implementar un enfoque Best Fit ayuda a reducir costos y mejora el servicio al cliente.
Para el mercado inmobiliario en México y LATAM, adaptar estas estrategias puede potenciar operaciones, impulsando la eficiencia y la experiencia del cliente.