Los costos crecientes y la baja en el flujo de acuerdos están presionando a los contratistas, advirtió Anirban Basu, economista jefe de Associated Builders and Contractors. Las empresas dedicadas a centros de datos reportan un año de proyectos en cartera, pero los costos de insumos y mano de obra afectan otros sectores.
Un reciente seminario web destacó que, si bien estas obras impulsan la construcción privada no residencial, el costo de financiamiento amenaza la rentabilidad futura. Basu predice que las inversiones no se recuperarán hasta 2026 o 2027, a menos que bajen las tasas de interés y se renueve el gasto en infraestructura.
En México y LATAM, las condiciones no son muy diferentes. Los altos costos de materiales y financiación han ralentizado el inicio de nuevos proyectos. Algunos de estos son esenciales para el desarrollo urbano, especialmente en ciudades en crecimiento como Ciudad de México y Monterrey.
El auge de los centros de datos podría durar hasta 2027, impulsado por la infraestructura de IA (inteligencia artificial). Sin embargo, Basu advierte que estas inversiones podrían no tener el retorno esperado, lo cual impactaría eventualmente este segmento del mercado.
Fuera de este nicho, la construcción comercial se enfría debido a desafíos financieros y saturación en algunos mercados. En México, esto se traduce en menos desarrollos proyectados en urbes saturadas, complicando la oferta y afectando el empleo en la industria.
Además, las restricciones comerciales han frenado el espacio de almacenamiento y distribución, afectando a muchas regiones en desarrollo. En México, la incertidumbre política y las tarifas también han impactado la inversión en manufactura, ralentizando proyectos previstos para impulsar la economía.
Aunque el financiamiento público ha sostenido en parte a los contratistas de infraestructura, la disminución de fondos federales y locales podría reducir estos proyectos. Las implicaciones para el sector inmobiliario en México son significativas. Si los fondos se agotan, la demanda de servicios de infraestructura disminuirá, afectando a contratistas y trabajadores en todo el país.