El reporte Economic Impacts of Commercial Real Estate, 2026 U.S. Edition de la NAIOP Research Foundation —organización dedicada a investigación en desarrollo inmobiliario comercial en Norteamérica— muestra el peso económico del Commercial Real Estate (CRE) en Estados Unidos y permite reflexionar sobre cómo mercados como el mexicano o latinoamericano pueden calibrar sus estrategias de capital e inversión.
Esta edición —publicada en enero de 2026— estima los impactos económicos generados por el desarrollo de nuevos edificios comerciales y las operaciones de los existentes considerando las cuatro principales clases de activos: oficinas, industrial/almacenes, retail y multifamily.
Impactos del peso económico del Commercial Real Estate (CRE)
De acuerdo con el reporte:
- USD 3.5 trillones fue la contribución total del CRE al Producto Interno Bruto (PIB) de EE. UU. en 2025, sumando aportes de desarrollo y operaciones.
- USD 1.3 trillones provinieron de ganancias personales (wages & salaries) generadas por actividades vinculadas al CRE, incluyendo construcción, administración, operaciones y servicios vinculados.
- El sector apoyó 20.4 millones de empleos en 2025, integrando puestos de trabajo directos en construcción y operaciones, así como los efectos multiplicadores en servicios profesionales y auxiliares.
- La actividad de desarrollo inmobiliario en sí (nuevas construcciones) representó USD 1.4 trillones en gastos directos, que se tradujeron en impactos indirectos y de encadenamiento en la economía.
En conjunto, estos impactos subrayan que el CRE —que abarca desde oficinas corporativas y edificios industriales hasta retail y multifamily residencial— tiene una “huella económica” que va mucho más allá de los metros cuadrados y rentas, operando como un motor de empleo, ingreso y consumo agregado.
¿Por qué estos datos importan a capital e inversión institucional?
Aunque el reporte se refiere al mercado de Estados Unidos, sus resultados son relevantes para inversionistas en México y América Latina bajo varios ejes:
1) CRE como activo estructural en portfolios institucionales
Los efectos del CRE sobre el PIB y el empleo reflejan su rol cíclico y contracíclico dentro de la economía. Activos como industrial, multifamily o retail no solo generan flujos de renta; multiplican su impacto económico en fases de expansión del ciclo, lo que puede traducirse en retornos ajustados al riesgo más estables para capitales de largo plazo.
2) Diversificación por clases de activos
El reporte incluye cuatro segmentos principales: oficinas, industrial/almacenes, retail y multifamily. El peso de cada uno en la economía sugiere que diversificar entre activos puede reducir la exposición a shocks sectoriales. Por ejemplo, mercados industriales y multifamily han mostrado resiliencia en varios ciclos, lo que es importante considerar en underwriting institucional.
3) Efectos multiplicadores de la construcción
Los gastos directos de desarrollo generan encadenamientos en arquitectura, ingeniería, servicios jurídicos, diseño y manufactura de materiales, lo que implica que la inversión inmobiliaria no es solo un activo financiero, sino también una palanca de actividad económica local y regional.
4) Empleo ligado al CRE
La magnitud de empleos soportados por el CRE (20.4 millones) recalca que estos bienes raíces no solo albergan actividades productivas, sino que sostienen amplios ecosistemas laborales, lo que atrae atención de fondos que buscan inversiones con impacto económico positivo.
Tensiones y riesgos que el reporte también implica
La escala de aportes al PIB y ocupación laboral implica tensiones inherentes:
- Sensibilidad a ciclos económicos: un mercado como el estadounidense exhibe alta correlación entre actividad CRE y desempeño general de la economía, lo que puede traducirse en volatilidades conjuntas de tasas de ocupación y valuaciones en períodos de desaceleración.
- Impacto de políticas públicas: regulación de construcción, impuestos corporativos y políticas de uso de suelo pueden alterar la dinámica de desarrollo y operación de CRE, afectando su contribución económica futura.
- Transición sectorial: segmentos como oficinas pueden tener comportamientos distintos a industrial o multifamily por preferencias de uso post-pandemia y tendencias de trabajo híbrido (este detalle, aunque mencionado en otros hallazgos de NAIOP, no está cuantificado en el documento principal de impacto económico).
Lectura para México y LATAM
Para profesionales y capital institucional en México y LATAM, el ejercicio de impacto económico del CRE en EE. UU. funciona como un referente de cómo un sector inmobiliario maduro puede integrarse al tejido económico de un país:
- Si se trasladara una lógica equivalente a economías como la mexicana, donde el CRE industrial y logístico ha mostrado fuerte dinámica en los últimos años, el real estate puede actuar no solo como instrumento de inversión, sino como motor de empleo y demanda de servicios asociados.
- La medición de impactos en términos de PIB, empleo y salarios ofrece una forma de comunicar valor a autoridades y reguladores, lo que facilita discusiones sobre incentivos y marcos regulatorios más propicios para desarrollo sostenible de CRE.