Energía, reto de las apps de IA que transforman los data centersen Asia-Pacífico

Explora la energía de la inteligencia artificial en data centers Asia-Pacífico y su impacto en la infraestructura crítica.
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Mario Vázquez

Si el 60% de la población radica en Asia, será necesaria más inversión e infraestructura en estos centros críticos de almacenamiento y manufactura.

Aunque a nivel mundial no existe una cifra exacta de las apps de inteligencia artificial (IA) que existen, debido a que no se trata de un producto individual sino de una tecnología integrada en millones de sistemas, las cifras son exorbitantes.

Se estima que el mercado global de la IA oscilará entre los 514,000 y 621,000 millones de dólares al término de 2026, tan solo en software, y podría superar los 2 billones de dólares si se incluyen hardware e infraestructura.

Energía, la pregunta clave

En el aspecto energético, el uso de la IA es crítico. Por ejemplo, para crear una sola imagen mediante inteligencia artificial generativa, a través de plataformas como Midjourney, DALL-E 3 o Stable Diffusion, se consume una cantidad de energía equivalente a cargar completamente la batería de un teléfono inteligente.

En este sentido, la última oleada de aplicaciones de IA para el aprendizaje automático —que abarca tanto entrenamiento como inferencia— introduce nuevos requisitos para la creación de infraestructura en los centros de datos o data centers.

Según Jeremy Deutsch, CEO de Vantage Data Centers para Asia-Pacífico, la rápida expansión de las cargas de trabajo de IA cambia la forma en que se diseñan e implementan los centros de datos en la región.

Estas cargas energéticas afectan varios aspectos del diseño de las instalaciones. “La densidad de los racks y la cantidad de energía que consumen es mayor”, afirmó Deutsch en un despacho para RCR Tech.

Enfriamiento, capacidad y energía

Por otro lado, las tecnologías de refrigeración también evolucionan a medida que los operadores adaptan las instalaciones para satisfacer las necesidades derivadas de un mayor despliegue de energía y capacidad.

Estos factores —energía y capacidad— influyen en la forma en que se diseñan los centros de datos en Asia.

La disponibilidad energética también influye en la creación de nuevas capacidades. Aunque las implementaciones de IA se concentraron inicialmente en Estados Unidos, la expansión ahora se acelera en todo Asia-Pacífico.

Mercados emergentes

El CEO vislumbra una gran oportunidad económica en mercados como Australia, Japón y Malasia para desplegar infraestructura que dé soporte a estos centros de datos, además de consolidar los mercados de Hong Kong y Taiwán.

Un dato importante es que el momento actual es crucial debido a la implementación de chips de IA, que se han vuelto fundamentales. “Cuando uno compra un chip, quiere poder usarlo lo antes posible”.

La escalada energética será relevante, ya que hoy no se trata solo de proyectos de 5 o 10 megavatios a varios años, sino de un nuevo impulso para implementar clústeres más grandes que garanticen mayor capacidad de escalamiento.

El diseño de los data centers debe permitir una refrigeración líquida directa a los chips, y esa escalabilidad seguirá creciendo de manera significativa.

“Debemos tomar en cuenta que, a nivel mundial, el 60 % de la población reside en Asia-Pacífico, por lo que veremos cada vez más despliegues de este tipo”, finalizó Jeremy Deutsch.

El dato relevante

Generar 1,000 imágenes con IA implica un consumo de alrededor de 2.9 kWh, energía suficiente para cargar 270 teléfonos o mantener una laptop encendida durante 100 horas, lo que produce una huella de carbono similar a conducir un coche de gasolina durante 6.5 kilómetros.