Falabella sube la apuesta: capex, tiendas y tecnología en 2026
El retail vive una tensión incómoda. En este contexto, Falabella apuesta por inversiones para enfrentar los desafíos del sector.
El cliente quiere experiencia física, pero exige fricción cero en digital.
El operador quiere crecer, pero el capital pide disciplina.
El real estate quiere rentas, pero el mercado castiga metros cuadrados mal colocados.
En ese tablero, Falabella decidió jugar fuerte en 2026.
De acuerdo con documentos públicos de Grupo Falabella, el plan de inversiones para 2026 asciende a US$900 millones, casi 40% por encima de lo considerado en 2025 (US$650 millones).
La jugada se parte en tres: más transformación de tiendas y malls, más tecnología, y 17 nuevas aperturas en la región.
La tensión central: crecer sin cargar lastre inmobiliario
Abrir tiendas en 2026 no se trata de “más puntos”. Se trata de mejor footprint (huella de tiendas rentable, bien ubicada y operable).
Falabella está diciendo, con presupuesto, que el futuro no vive solo en e-commerce. Vive en un ecosistema físico-digital donde la tienda sigue siendo motor, pero ya no puede operar como isla.
El plan lo deja claro.
US$500 millones van a remodelación y ampliación de tiendas y malls.
US$265 millones van a fortalecer capacidades tecnológicas, con énfasis en plataformas e iniciativas de IA.
US$113 millones se asignan a nuevas tiendas, con un objetivo explícito: 17 aperturas.
Eso no es una narrativa. Es capex.
Los datos que importan: 17 aperturas y dónde pega México
De acuerdo con la información pública del plan, las 17 nuevas tiendas se distribuyen así: Falabella Retail (5) en Chile y Perú, Tottus (7) en Perú, y Sodimac (5) en México y Chile.
Eso importa por una razón simple.
Cada tienda nueva abre conversaciones inmediatas con el mercado inmobiliario:
ubicación, renta, adecuaciones, permisos, obra, y un calendario realista de apertura.
Y si el formato es home improvement, el impacto se extiende a logística y última milla, no solo a renta comercial.
Quién gana, quién pierde: lectura operativa del plan
Este tipo de plan no beneficia a “todos”. Reordena ganadores.
Ganan los actores que pueden ejecutar velocidad con calidad:
desarrolladores y propietarios que entregan espacios listos, con permisos claros, accesos, y capacidad de operación. En retail, el retraso no es un inconveniente; es una pérdida de ventas y una cadena de costos.
Ganan los que entienden la mezcla físico-digital:
Falabella plantea reforzar la experiencia en tiendas y malls, pero también acelerar banca digital y e-commerce.
Eso sube el estándar de infraestructura: conectividad, data, seguridad, y layouts pensados para omnicanal, no para “piso de venta bonito”.
Pierden los proyectos que venden “m²” sin operación:
un activo retail mal diseñado hoy compite contra dos enemigos: el marketplace y el propio costo operativo. En ese contexto, el metro cuadrado que no se convierte en rotación se vuelve ancla.
Las movidas que habilita el capex: Mallplaza, banca y omnicanal
Falabella no está apostando solo por tiendas.
En documentos públicos, el grupo marca lineamientos por negocio:
Mallplaza se enfocará en expansión y transformación de sus centros urbanos en Chile y Perú.
Banco Falabella concentrará inversiones en capacidades tecnológicas y nuevas funcionalidades, y menciona a México en el contexto de su proceso de transformación a SOFIPO (Sociedad Financiera Popular, figura regulada en México).
Sodimac continuará crecimiento con nuevas aperturas y ampliaciones en México y Chile.
Falabella Retail impulsará tiendas en formato express en Perú y Chile.
Tottus abrirá 7 nuevas tiendas en Perú, destacando el formato Precio Uno.
La lectura: el grupo no separa “retail” de “fintech” ni “malls” de “data”. Los amarra en una misma ruta de crecimiento.
Y eso presiona a toda la cadena: desde landlords hasta proveedores de obra y plataformas tecnológicas.
Qué significa para el negocio inmobiliario en México
México aparece en el plan con un mensaje directo: Sodimac abre tiendas y el brazo financiero/digital empuja producto, una vez concluido el proceso SOFIPO.
Para real estate, esto se traduce en tres implicaciones prácticas:
- Más negociación por ubicaciones prime y semi-prime Home improvement necesita accesos, estacionamiento, exposición y logística. Eso no lo resuelve cualquier caja comercial. Si la competencia por suelo se intensifica, el diferencial lo pone la velocidad de permisos y la capacidad de adecuación.
- Más exigencia de especificación técnica La tienda ya no es solo tienda. Opera como punto de entrega, devolución y servicio. Eso exige infraestructura, layout y operación coordinada con digital. La “bodega improvisada” se cobra caro.
- Más disciplina en contratos y costos Cuando un grupo anuncia capex con desglose, está diciendo “mido retorno”. Eso empuja negociaciones más finas: periodos de gracia, capex landlord vs tenant, escaladores, y cláusulas que protejan operación.
Remate seco: Falabella no anunció una expansión romántica. Anunció un plan con números y focos. Para México, la señal no es “viene retail”. La señal es “viene ejecución”. Y el mercado inmobiliario solo gana si responde con ubicaciones correctas, velocidad y contratos que aguanten el ciclo.