Mercados financieros ajustan valuaciones tras toma de utilidades en acciones de IA

Las bolsas en Estados Unidos retrocedieron desde máximos históricos tras una corrección en acciones ligadas a inteligencia artificial y un repunte en rendimientos de bonos de largo plazo. El mercado empieza a mirar más allá del rally tecnológico y a replantear valuaciones, disciplina de capital y diversificación rumbo a 2026.

Los mercados financieros iniciaron la jornada con una corrección que rompió la inercia alcista de las últimas semanas. Las bolsas en Estados Unidos retrocedieron desde niveles récord, presionadas por una toma de utilidades en las principales acciones vinculadas a inteligencia artificial, el motor del rally de 2024.

El ajuste no fue aislado. Vino acompañado de un alza en los rendimientos de los bonos del Tesoro de largo plazo y de mensajes más restrictivos desde la Reserva Federal, lo que enfrió el optimismo posterior a los recortes recientes de tasas.

IA bajo escrutinio: expectativas, costos y tiempos de retorno

Las acciones relacionadas con inteligencia artificial lideraron las caídas. Broadcom recortó sus expectativas de ventas para el segmento de cómputo avanzado, lo que arrastró al sector y amplificó la cautela que ya había sembrado Oracle al advertir mayores gastos de capital y un periodo más largo para monetizar inversiones en data centers.

El impacto fue inmediato. El Nasdaq 100 cayó cerca de 2% y el S&P 500 más de 1%, alejándose de máximos históricos recientes. El mensaje implícito del mercado es claro: el crecimiento estructural de la IA sigue intacto, pero el ritmo de monetización y la eficiencia del capital comienzan a importar más que la narrativa.

Bonos y Fed: presión directa sobre valuaciones de crecimiento

El repunte en los rendimientos se intensificó después de que funcionarios de la Fed señalaran su preferencia por mantener una postura más restrictiva ante una inflación que sigue siendo persistente. El bono del Tesoro a 30 años alcanzó un máximo de tres meses, reforzando la presión sobre las valuaciones de empresas de crecimiento, particularmente aquellas con flujos lejanos.

Para el mercado accionario, el riesgo no es solo el nivel de tasas, sino su duración. Tasas altas por más tiempo obligan a recalibrar múltiplos, especialmente en sectores intensivos en capital como tecnología e infraestructura digital.

El mercado empieza a mirar 2026

Estrategas de grandes bancos comenzaron a insistir en la necesidad de diversificación tras un año dominado por tecnológicas estadounidenses. Europa y mercados emergentes vuelven a aparecer en el radar, no como refugio, sino como parte de una rotación más amplia del capital.

Aun con la corrección reciente, varias firmas mantienen objetivos positivos para renta variable en 2026, apoyados en un crecimiento económico resiliente y una adopción más gradual —y realista— de la inteligencia artificial. El cambio está en el enfoque: menos narrativa, más números.

Movimientos corporativos relevantes

En el frente corporativo, UBS avanzó con fuerza tras una propuesta política para suavizar los requerimientos de capital en Suiza, lo que podría liberar capacidad de crecimiento y retornos al accionista. Broadcom fue uno de los principales perdedores de la sesión. Lululemon subió tras elevar su guía anual y anunciar un cambio en la dirección. SoftBank, por su parte, reiteró su interés en adquisiciones de infraestructura digital para capitalizar el ciclo de la IA, incluso en un entorno de mayor disciplina financiera.

México: tasas a la baja, peso estable

En el ámbito local, el mercado anticipa que el Banco de México recortará 25 puntos base en su tasa de referencia para llevarla a 7%, con probabilidad de nuevos ajustes en 2025 dependiendo de la evolución de los datos económicos.

El peso mexicano se negociaba estable, encaminándose a su tercera semana de ganancias, apoyado por el recorte de tasas en Estados Unidos, que ha debilitado las perspectivas del dólar. Sin embargo, el margen para una apreciación adicional luce más acotado si la volatilidad global se mantiene.

El mensaje de fondo es incómodo, pero necesario: el ciclo no se acaba, pero ya no perdona excesos.