México 2026: el consumo se mueve por el Mundial, pero el riesgo viene de la frontera
México entra a 2026 con una promesa modesta y una fragilidad grande.
Mastercard Economics Institute (MEI) plantea una recuperación cauta, con PIB de 1.3% en 2026 frente a 0.2% estimado para 2025.
El driver visible es el Mundial. MEI lo pone directo: inversión y consumo relacionados con el evento pueden empujar demanda privada en el corto plazo.
La tensión también es directa: ese mismo impulso puede mover precios, en un entorno donde la inflación ya carga riesgos por disrupciones comerciales y costos de insumos.
El mercado no necesita otro “optimismo 2026”.
Necesita tres respuestas operables.
1) ¿Qué parte del crecimiento sí es defendible?
MEI no vende un rebote explosivo. Describe una mejora gradual, todavía con vientos en contra globales y domésticos.
Eso importa porque obliga a separar lo coyuntural de lo estructural.
Coyuntural: el Mundial puede subir consumo.
Estructural: la integración con EE.UU. sigue mandando en el ciclo mexicano.
MEI lo cuantifica de forma contundente:
- En 2025, México aparece como el principal socio comercial de EE.UU., con cerca de 16% del comercio total estadounidense.
- Más de 80% de las exportaciones mexicanas van a EE.UU.
Esa concentración no es “mala”. Es un modelo.
Pero vuelve a México muy sensible a cambios de política comercial, demanda de EE.UU. y reglas del USMCA.
En el mejor escenario, un resultado favorable de la revisión del USMCA y más integración regional pueden reactivar confianza y nearshoring.
En el escenario incómodo, tensiones comerciales, inversión doméstica débil y menor demanda de EE.UU. frenan la recuperación.
2) ¿Dónde está el impuesto invisible de 2026?
El impuesto invisible se llama inflación por fricción.
MEI describe una inflación “matizada”: la debilidad económica ayuda a aflojar presión en servicios, pero persisten riesgos al alza por disrupciones comerciales y costos de insumos como salarios.
Su escenario base lleva inflación a aproximadamente 3.8% hacia el final de 2026.
Esto no es un debate de banqueros centrales.
Esto pega en underwriting, rentas, precios y velocidad de absorción.
Dos piezas del reporte ayudan a entender el mecanismo:
Aranceles y “de minimis”.
MEI explica que EE.UU. elevó aranceles a importaciones chinas y eliminó la exención de minimis, que permitía que paquetes menores a 800 USD entraran sin arancel y sin proceso aduanero formal.
MEI mide el impacto con datos agregados: tras el cambio, cae con fuerza la proporción de compras sub-800 USD en EE.UU. provenientes de marketplaces asiáticos, tocando niveles por debajo de 3.5% y recuperando solo parcialmente.
Traducción: política comercial cambia precios y flujos en meses, no en años.
Y cuando EE.UU. ajusta reglas, México siempre recibe rebotes por cadena de suministro.
Fragmentación global + tecnología.
MEI anticipa un 2026 de adaptación: crecimiento global 3.1% (vs 3.2% esperado 2025) e inflación global 3.4% (vs 3.9% esperado 2025).
Ese contexto sugiere desaceleración leve, no recesión global, pero con shocks repartidos de forma desigual.
3) ¿Qué variable puede romper el consumo, aunque haya Mundial?
Remesas.
MEI coloca las remesas como flujo central para hogares, con impacto desproporcionado en familias de menores ingresos.
Da dos datos que deberían prender focos en retail y vivienda:
- En 2024, hogares mexicanos recibieron casi 65 mil millones de dólares en remesas.
- En 2025, el flujo se enfría: cae 5.1% y se ubica en 51 mil millones de dólares según el reporte.
MEI también marca por qué esto no es un “dato financiero” sino un riesgo político: las remesas reaccionan a migración, mercado laboral de EE.UU. y políticas.
Cuando se enfrían remesas, no solo baja el consumo.
Cambia la mezcla: se recorta discrecional y se protege lo esencial.
Para real estate, eso pega en:
- ticket y rotación de comercio en zonas con alta dependencia de remesas
- capacidad de pago en vivienda de interés social y renta económica
- presión para informalidad y cash si el flujo se vuelve errático
Lo que el mercado suele creer vs lo que dice el reporte
El mercado suele creer: “Mundial = boom”.
MEI dice: “Mundial = impulso, pero temporal y con riesgos de precios”.
El mercado suele creer: “nearshoring ya está amarrado”.
MEI dice: el desenlace de USMCA y tensiones comerciales sigue definiendo confianza e inversión.
El mercado suele creer: “el consumo aguanta”.
MEI dice: el consumo aguanta si comercio y remesas no se complican más.
Implicación para México y LATAM
México en 2026 juega una partida con dos manos.
Una mano trae catalysts: Mundial, consumo, algo de rebote en crecimiento.
La otra mano trae fragilidad: aranceles que mueven precios, revisión USMCA que puede reordenar inversión, y remesas que ya muestran enfriamiento.
El que gane en real estate no va a ser el más optimista.
Va a ser el más selectivo: plazas con demanda real, exposición controlada a remesas y capacidad de absorber inflación sin matar el ticket.
Si quieres, lo siguiente lo convierto en una pieza más filosa por vertical (Industrial, Retail, Living o Hospitality) usando este mismo reporte como base, sin meter ni un solo dato “de relleno”.