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¿Piensas rentar una casa? Así debes hacer el contrato de arrendamiento

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¿Piensas rentar una casa? Así debes hacer el contrato de arrendamiento

De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Vivienda (ENVI) 2020, en México existen 5.8 millones de viviendas rentadas, pero solo el 54% cuenta con un contrato de arrendamiento vigente. 

Este panorama indica que cerca de la mitad de las unidades habitacionales que se encuentran en renta carecen de las garantías necesarias para salvaguardar los intereses, tanto del arrendador, como del arrendatario. 

Santiago Morales, director de Morada Uno, señaló que la importancia de contar este documento radica en que, ante alguna eventualidad, ejecutar el contrato frente a un tribunal es la única forma de poder resolverla. 

En cambio, cuando solo se tiene un acuerdo verbal, el procedimiento puede tomar hasta seis meses o más. Asimismo, se tienen que llevar medios preparatorios en los cuales se reconozca esa relación y, posteriormente, se puede llevar a cabo un juicio.

“A menudo los contratos de renta de una casa o departamento son de palabra, incluso hay personas que googlean y usan plantillas. Pero estos documentos carecen de las cláusulas y la personalización necesarias en cada caso”, comentó.

Certeza jurídica, el objetivo de Morada Uno

Entre los motivos por los que las personas llegan a omitir el contrato de arrendamiento, se encuentra el desconocimiento de cómo hacerlo y el gasto que supone.

La asesoría legal para la redacción de un documento de esta clase puede costar alrededor de cinco mil pesos en México. 

En ese sentido, las empresas proptech han llegado para “facilitar los procesos y ofrecer garantías tanto en la compraventa, como en la renta de inmuebles”, indicó Morales.

Una de ellas es Morada Uno, la startup 100% mexicana enfocada en brindar soluciones a los asesores y profesionales inmobiliarios. Su objetivo es garantizar la certeza jurídica y la seguridad de los alquileres.

“Si tienes tus ahorros de vida en un inmueble que decides poner en renta, no te puedes arriesgar a alquilarlo con un apretón de manos o un contrato de papelería. Es mucho mejor apalancarse de la garantía que te ofrece una plataforma tecnológica y de servicios financieros”, subrayó el experto.

Imagen de Pexels

¿Qué es un contrato de arrendamiento y cómo debo hacerlo? 

Morada Uno define al contrato de arrendamiento como un documento a través del cual una parte otorga el uso y goce temporal de un bien a cambio de un precio cierto. 

Como cualquier otro, este es un acuerdo de voluntades que incluye un proemio y los datos de las partes interesadas. 

El arrendador declara que tiene la posesión y titularidad del inmueble y señala datos personales, como teléfono, correo y forma de contacto.

Por su parte, el arrendatario indica quién es, su CURP, teléfono, número de contacto y que está dispuesto a tomar el inmueble. Posteriormente, se establecen las cláusulas.

Además de lo anterior, Morales expuso que hay ciertos aspectos generales que se deben de incluir en un contrato de arrendamiento, entre ellos: 

  • El objeto del contrato: con qué fin se está celebrando.
  • El destino: qué uso va a tener (casa habitación, comercio, industria, bodega).
  • El monto: se tiene que fijar la suma que se va a cobrar y cómo será la forma de pago.
  • La vigencia: existen ciertos candados en la ley de la temporalidad de las rentas, por ejemplo, en el rubro habitacional no pueden ser menores a un año, pero tampoco pueden exceder los 10 años; en el ramo comercial, no pueden exceder de 20 años.
  • Ajuste en el precio de la renta: se suele pactar también el aumento anual en la renta, los intereses moratorios, el subarrendamiento (o no) del inmueble, obras y reparaciones, el depósito, entre otros puntos.
  • La rescisión: es una de las cláusulas más importantes, pues determina las razones por las que se puede dar por terminado el contrato. 

Cabe destacar que Morada Uno se enfoca en el arrendamiento residencial. Su propuesta de valor busca proteger al propietario con la firma del contrato y el pago puntual de sus rentas. Mientras que el inquilino ya no tiene que conseguir un aval.

Finalmente, dota al profesional inmobiliario de herramientas digitales para que pueda realizar investigaciones, contratos y garantías en menos de 24 horas. 

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