En medio de la incertidumbre económica y la diversidad cultural, el sector retail se transforma con el poder de los datos. La región Asia-Pacífico lidera esta revolución, impulsada por un crecimiento significativo y un enfoque en la inteligencia predictiva y la personalización.
El laboratorio World Data Lab anticipa que, para 2034, Asia añadirá mil millones de consumidores con un aumento del gasto de 15 billones de dólares. Este crecimiento está acompañado por un consumidor más exigente, bautizado como ‘maximizador de valor’. En países como Vietnam y Filipinas, el consumidor busca calidad y significado, incluso a un costo mayor.
En este contexto, marcas como Foodpanda de Singapur innovan con líneas de productos asequibles pero de calidad, reflejando una tendencia hacia el valor financiero en el mercado. Empresas de belleza en Malasia e Indonesia posicionan sus productos como premium accesibles, demostrando la diversidad de estrategias en juego.
A medida que la inteligencia artificial se integra masivamente, la personalización toma protagonismo. Herramientas como BeautyHub Pro en Filipinas permiten recomendaciones personalizadas de cuidado personal, maximizando la conexión entre marca y consumidor.
La clave está en cómo las empresas utilizan estos datos. Indonesia destaca con ParagonCorp, que transformó su estrategia durante la pandemia, superando obstáculos gracias a una redirección precisa hacia el cuidado personal, incrementando ventas más del 340%.
El caso de la joyería vietnamita Phu Nhuan Jewelry subraya la importancia de integrar pronósticos macro con datos locales. Este enfoque asegura que las colecciones resuenen culturalmente, manteniéndose relevantes local y globalmente. Un claro ejemplo de cómo los datos no solo predicen el futuro, sino que lo construyen.
Para México y Latinoamérica, las lecciones son claras. Adoptar tecnología de datos permite adelantarse a las tendencias y adaptar la oferta a un consumidor más informando y exigente. En este nuevo paisaje, las herramientas predictivas complementan la intuición creativa, no la reemplazan, permitiendo a las marcas anticipar y responder a un mercado en constante evolución.