Las infraestructuras recreativas y los parques temáticos están experimentando un crecimiento dramático a nivel mundial, particularmente en países con economías emergentes. Si bien el continente latinoamericano está comparativamente menos provisto de parques de diversión que el continente asiático, un fenómeno espectacular de recuperación está sucediendo. Para brindar asistencia a los inversionistas deseosos de participar de esta efervescencia de proyectos, Horwath HTL, líder mundial en consultoría hotelera, acaba de abrir una nueva oficina en México, con una línea de servicios especializados para la industria del entretenimiento.

Ilustración 1. El entretenimiento se agrupa en cuatro mundos: naturaleza, cultura, deporte y fiesta/celebración; a los que se adjuntan diversos equipos que pueden o no estar caracterizados como infraestructura recreativa.

Las crisis económicas y geopolíticas que se han producido en los últimos años no han frenado de ninguna manera el mercado del entretenimiento. Han marcado incluso el inicio de un contexto favorable, con el deseo por parte de los consumidores de escaparse de la muy a menuda sombría cotidianidad, disfrutar de momentos de relajación en familia, y desconectarse. Ante la buena salud mostrada por ciertos actores en el sector del entretenimiento, muchos inversionistas, a veces poco informados, desean embarcarse en la aventura de crear un nuevo parque de atracciones. Sin embargo, la ingeniería de estos proyectos se ha vuelto aún más compleja que en el pasado, tanto en diseño como en operación. Horwath HTL ha identificado modelos de ecosistemas comerciales y turísticos que surgirán en la próxima década, en torno a varios aspectos:

1. Cambios sociodemográficos: el aumento del poder adquisitivo, el envejecimiento de la población, la recomposición de la familia, la evolución del tiempo de trabajo… generan nuevas necesidades: compartir actividades adaptadas a todos (es decir, no sólo actividades dirigidas a niños, sino que puedan compartirse entre todos los miembros de la familia, incluyendo a los abuelos), más estancias cortas de proximidad, la necesidad de lugares físicos para reunirse con amigos o con miembros de comunidades de intereses comunes, a veces forjadas en el mundo virtual (así lo comprueba el éxito de eventos dedicados a videojuegos, a deportes, o aficiones de nicho, etc.).

2. El deseo de convertirse en actor, y no en espectador pasivo, de sus pasatiempos: a los individuos ahora les gusta estar en el centro de su experiencia de diversión; aprender a hacer las cosas uno mismo (que se trate de cocinar, de fabricar un mueble a base de objetos reciclados, o de cultivar un huerto urbano…), tener acceso a una experiencia personalizada, y, por lo tanto, verdaderamente única (por ejemplo, visitar un sitio arqueológico por la madrugada, antes de que esté abierto al público). Esto conduce, por un lado, a una “premium-nización” de las ofertas y, por otro lado, a la aparición de nuevos conceptos que combinan entretenimiento y alojamiento, en los que los individuos pueden experimentar una práctica, un universo imaginario, un deporte, o incluso una nueva forma de vida (como, por ejemplo, el éxito de algunas comunidades de emprendedores o de los retiros temáticos).

3. Una mayor preocupación por la seguridad, la sostenibilidad y la sobriedad. Esto se refleja en una oferta y en modelos económicos y de gestión más ‘virtuosos’: cadenas de suministro cortas, uso de materiales naturales, valorización de la cultura local, preocupación por reducir el impacto ambiental, y evolución del trato y de la presentación de animales cautivos, entre otras cosas.

Una creciente necesidad de seguridad que contribuye al éxito de los parques de diversión.

En un mundo inestable donde todos los territorios son virtualmente vulnerables a los ataques terroristas, donde está muy presente en la mente la violencia generada por el crimen organizado, donde el desempleo y la pobreza siguen siendo una plaga preocupante, los visitantes de los parques recreativos esperan una inmersión en un mundo sin ningún peligro (mientras buscan tener miedo y emocionarse… pero en un entorno controlado). Los parques de diversión, tanto como los nuevos lugares urbanos híbridos dedicados al entretenimiento (tal como Ciudad Cayalá en Guatemala), requieren una gestión específica de la seguridad y una obligación de resultados en esta área. Las atracciones también deben cumplir con estándares de seguridad muy estrictos, en particular en términos de diseño e instalación, operación y uso, mantenimiento e inspecciones, así como la capacitación del personal a cargo de éstas. Los profesionales de las infraestructuras de entretenimiento tienen muchas opciones para satisfacer esta necesidad de seguridad, particularmente a través de las nuevas tecnologías: localizadores inteligentes, autenticadores de identidad, geolocalización para encontrar a seres queridos etc.

4. Una dinámica de inversión impulsada por nuevos participantes:

• Varios actores de sectores periféricos (ediciones de cómics, videojuegos …) usan universos y personajes de alta fama que se asocian a conceptos de infraestructuras de entretenimiento para tematizar. Así, el proyecto del parque Ubisoft en Kuala Lumpur, Malasia, previsto para 2020 contará con varias atracciones y espectáculos inspirados en los videojuegos de Ubisoft (Assassin’s Creed, Just Dance, etc.). Sobre el mismo tema, los parques Super Nintendo World también se abrirán en California, Florida y Japón.

• Desarrolladores del retail que intentan reinventar sus locales comerciales mediante la creación de clústers abarcando varios conceptos de entretenimiento mezclados con shopping, buscando modelos económicos eficientes (como el recién inaugurado centro comercial y de diversión Explanada en Puebla, de Grupo GICSA).

• Actores inmobiliarios que desarrollan nuevos espacios/ barrios con usos mixtos que integran cada vez más instalaciones dedicadas a la diversión como argumento de venta y reflejo de un estilo de vida.

Ilustración 2. El ciclo de vida de algunas infraestructuras de turismo y entretenimiento en 2019

5. Emergencia del modelo de parque interior (de 3000 a 10 000 m²) que limita la exposición al calor, frío o a la lluvia) y permite una mejor rentabilidad de inversión. Varios operadores grandes (como Merlin Entertainment, Aspro y Parques Reunidos) desarrollan estos nuevos conceptos en una lógica de implantación periurbana y/o en sitios centrales comerciales (Legoland District Center, Kidzania..). Estos conceptos de parques indoor compactos tienen la ventaja de ser menos costosos en inversión que los grandes parques, y de poder adaptarse a la evolución de la demanda y la innovación en la oferta.

6. ‘Resortización’ de los parques de diversión: los grandes parques y zoológicos se convierten cada vez más en destinos completos, ofreciendo opciones de alojamiento que hacen que los visitantes estén inmersos en el universo del destino, permitiendo a su vez aumentar la duración de la visita y el gasto promedio. Disney ha sido el precursor en este campo (específicamente incluyendo una oferta complementaria en eventos profesionales), pero la tendencia se generaliza. Los modelos económicos se ven así reforzados por la diversificación de ofertas y el aumento de las fuentes de ingresos (alojamiento, restauración y derivados…).

Los desafíos de la ‘resortización’

La mayoría de los parques de diversión están ubicados en las principales áreas urbanas y tienen su clientela de su zona de captación primaria (clientela principalmente residencial y, a veces, turística). Este parámetro requiere que los operadores renuevan el atractivo de su contenido para fomentar que los visitantes vuelvan en los intervalos más cortos posibles. Este enriquecimiento gradual del contenido aumenta estructuralmente la duración potencial de la visita y, obliga al operador a buscar un aumento en el gasto promedio por visitante. Esto sólo será posible si el operador puede ampliar su área de captación buscando a visitantes que pasen más de un día in situ. Esto se traduce gradualmente en el desarrollo de un alojamiento temático que está muy conectado con la oferta de diversión, una tendencia llamada ‘resortización’. Hoy en día, la industria hotelera disponible en algunos sitios continúa creciendo, transformando los parques en complejos turísticos de corta estancia. Los parques Xcaret en la Riviera Maya son un buen ejemplo de este fenómeno. Adicionalmente, el desarrollo de ofertas dedicadas a empresas (salas de seminarios, etc.) permite llenar el parque y las habitaciones en los períodos en que la asistencia individual es menos intensa. Obviamente, esta fuerte tendencia implica que los operadores de parques aprendan y dominen nuevos oficios y recluten personal competente para ingresar a un mercado (el turismo de reuniones) que es incluso más exigente que el de individuos o grupos de diversión.

7. Un diálogo entre las ofertas culturales, comerciales, artísticas, festivas, deportivas y recreativas: los sectores del patrimonio, deporte, y medio ambiente están comenzando a integrar los códigos del parque de diversión y reproducir ciertos aspectos del modelo, tal como: diversidad de ofertas comerciales, alojamiento temático, ofertas efímeras, experienciales e inmersivas. Se crean múltiples destinos de entretenimiento que ofrecen a los visitantes disfrutar de varios servicios en un lugar único: restaurantes, cinemas, conceptos de diversión y deportes compactos, casinos, tiendas, etc. Por ejemplo, algunas empresas fuera del sector turístico (Samsung, Adidas, Apple, etc.) optan por crear nuevos lugares en forma de mini-parques; el cliente ya no va a la tienda a comprar (puede hacerlo en Internet), ahora se desplaza para vivir experiencias con relación al universo de la marca. Así es Nike Town, una nueva generación de tienda de la marca Nike, situada en corazón de Nueva York, que cuenta con una cancha de baloncesto, cintas de correr que simulan diferentes tipos de terreno y muchas otras instalaciones que animan a los visitantes a experimentar y consumir los productos de la marca.

8. La entrada finalmente generalizada en la era digital, antes de la visita para fines de marketing y ventas, y durante la visita con la introducción de estas tecnologías en el contenido de atracciones y temas. La venta y el procesamiento en línea de big data permiten al operador desarrollar programas de lealtad, gestionar mejor el flujo de visitantes y mitigar los efectos de condiciones climáticas adversas (por ejemplo, enviando descuentos a una base de clientes cuando se anuncia un clima lluvioso). También ampliará la experiencia del consumidor: antes de la visita, durante la visita y después de la misma; adquiriendo recuerdos, patrocinando una atracción o un animal … etc.

Diversión y transformación del espacio urbano

La influencia del universo del entretenimiento y de los parques temáticos impacta la manera de planear grandes proyectos urbanos, así como en el comportamiento de sus habitantes/visitantes. El objetivo es frecuentemente la creación de ciudades sin patología urbana. Los ejemplos más evidentes de esta transformación del espacio actualmente se encuentran en los Estados Unidos y, en particular, en Florida, destino de diversión por excelencia.

Ciudad Cayalá, en Guatemala, es otro ejemplo de este tipo de urbanismo privado que utiliza una arquitectura de inspiración colonial y es enteramente peatonal. Al igual que en los parques de diversión (en particular los de Disney), se utiliza la ‘arquitectura de la tranquilidad’, es decir, la nostalgia de los viejos tiempos y el ambiente pintoresco, en un entorno seguro y agradable, pero que muchas veces también conducen al confinamiento de comunidades.

Esta tendencia, por lo tanto, tiene repercusiones significativas en la forma en que se organiza y construye la ciudad, gracias en particular a la tematización. Esta práctica consiste en transformar un destino al atribuirle una identidad particular y al adjudicarle un escenario al sitio, contribuyendo enormemente a la modificación del espacio público; muchas ciudades lo utilizan para transmitir una historia que las hará más interesantes y atractivas.

Un ejemplo es South Street Seaport en Nueva York; en la década de 1970, el antiguo puerto marítimo de aquella ciudad estaba en mal estado y amenazado con la demolición. Finalmente, fue restaurado para convertirse en un popular distrito turístico por su paseo marítimo, tiendas, restaurantes y bares. Durante su restauración, South Street Seaport fue completamente tematizado para dar la ilusión de un puerto marítimo todavía en actividad; pero en realidad, el olor a pescado, los marineros y los muelles habían desaparecido por completo en favor de las grandes cadenas internacionales de restaurantes y tiendas de ropa.

Por: Coralie Martí Directora de Tourism & Leisure en Horwath HTL México

Este es un artículo de la edición 115 http://inmobiliare.com/inmobiliare-115/

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