Banorte integra “Solicitar una Remesa” y empuja remesas por link desde EUA

Banorte suma “Solicitar una Remesa” en su app: un enlace precargado guía el envío desde EUA con Banorte Link. Límites: 2,999 USD ventanilla y 4,999 USD a cuenta.

Remesas por enlace: Banorte quiere quitar fricción al envío EUA–México

El detalle que cambia la conversación no es el anuncio, es el flujo.

Banorte incorporó la función “Solicitar una Remesa” en Banorte Móvil para que un usuario en México pida dinero a un contacto en Estados Unidos mediante un enlace que se comparte por mensajería. El límite que acompaña la operación queda explícito desde el inicio: hasta 2,999 USD para cobrar en ventanilla y hasta 4,999 USD para abono a cuenta. Ese tipo de topes no son un pie de página. Definen para qué casos sirve y para cuáles no.

Banorte amarra la función a Banorte Link, su plataforma para envío y recepción. La promesa operativa es simple: menos pasos, menos fricción, más probabilidad de que el envío se complete.

El cuello de botella que atacan: pedir remesa siempre fue “social”, pero el proceso era “bancario”

En remesas, muchas transacciones se caen antes de nacer por una razón humana.

La persona que necesita el dinero tiene que explicar el monto, mandar datos, confirmar el método y luego perseguir al remitente para que ejecute. Cada ida y vuelta aumenta la probabilidad de que se enfríe la intención.

Con “Solicitar una Remesa”, Banorte intenta comprimir esa conversación en un solo artefacto: un enlace con la información precargada. Precargada significa esto: monto y datos listos para ejecutar el envío.

El banco no está inventando un producto nuevo. Está rediseñando el “momento” en el que se convierte una intención en una operación.

Qué sí hace la función, paso por paso

Según la información difundida por Banorte, el flujo dentro de Banorte Móvil es de cinco pasos:

  1. Abrir el menú y entrar a “Remesas”
  2. Seleccionar “Solicitar una Remesa”
  3. Ingresar el importe necesario
  4. Describir el concepto de la remesa
  5. Presionar “Enviar enlace de remesa” y compartirlo con el contacto que enviará el dinero

Ese enlace se puede compartir por WhatsApp, SMS, Facebook Messenger, Instagram y correo electrónico.

Después ocurre lo más importante del diseño: el remitente entra al enlace y se le dirige a Banorte Link con la información precargada “para realizar el envío con un solo clic”. Si el remitente no tiene Banorte Link, el enlace lo manda a la tienda (App Store o Play Store) para descargar la aplicación y completar la operación.

La arquitectura es clara: el solicitante arma la intención y el remitente la ejecuta con menos fricción.

Cuando metes enlaces compartibles a flujos financieros, subes el nivel de responsabilidad.

No porque la idea sea mala, sino porque el mundo real es malicioso por diseño. Un enlace que llega por WhatsApp se parece a muchas cosas: invitación, cobro, estafa, “urgencia”. El sistema necesita ganar confianza con señales claras dentro del flujo.

Banorte subraya “fácil y segura”. La seguridad aquí se juega en dos capas:

  • Validación de identidad y control de operación dentro de Banorte Link
  • Claridad para el usuario para diferenciar una solicitud real de una suplantación

Sin inventar características no mencionadas, el mejor indicador de que Banorte está consciente del tema es que el enlace dirige a una aplicación controlada por el banco, no a un formulario suelto.

En la práctica, la adopción va a depender de una cosa: que el usuario “sienta” que está en un entorno bancario auténtico desde el primer clic.

Qué impacto puede tener en el mercado: más conversión, más “stickiness” en el ecosistema Banorte

Aquí conviene ser sobrios.

La nota no da cifras de adopción, costos, comisiones ni tiempos. No se puede afirmar que esto abarata o acelera remesas de forma objetiva sin datos adicionales. Lo que sí se puede decir, por estructura de producto, es lo siguiente:

  • Reduce fricción para iniciar el envío, porque el solicitante arma el pedido completo
  • Aumenta probabilidad de conversión, porque el remitente recibe un flujo listo para ejecutar
  • Empuja la adopción de Banorte Link, porque quien no tiene la app se ve incentivado a instalarla

Esa tercera es la jugada de negocio. Banorte no solo facilita una remesa. Construye un canal de adquisición.

La lógica detrás del producto: remesas como infraestructura, no como trámite

Ricardo Velázquez, Director General Adjunto de Banca Internacional en Banorte, enmarca el movimiento como parte del compromiso de ofrecer soluciones “seguras y eficientes” con tecnología e innovación para acercar servicios financieros, y recalca que la solicitud se puede compartir por WhatsApp, SMS y otros medios para facilitar el envío de EUA a México.

Ese discurso suena estándar, pero hay algo real detrás: en remesas, el “canal” es tan importante como el “pago”. Si el canal vive donde ya vive la conversación (mensajería), la operación deja de sentirse como un proceso externo.

Qué significa para las familias: más control del que recibe, menos carga de coordinación

La función cambia el poder de coordinación.

Antes, el remitente controlaba casi todo: método, timing, datos. Ahora, el receptor inicia con una solicitud estructurada. Eso importa en escenarios cotidianos:

  • pagos recurrentes que necesitan orden (monto, concepto)
  • emergencias donde cada minuto de fricción cuenta
  • envíos pequeños donde nadie quiere “hacer papeleo”

No resuelve el problema de fondo del acceso a ingresos. Pero sí mejora la mecánica de transferencia.

Checklist práctico para usarlo bien

Sin volverlo sermón, hay tres hábitos que reducen problemas:

  • Compartir el enlace solo con contactos verificados y por canales directos
  • Revisar que el flujo termine dentro de Banorte Link, no en páginas raras
  • Alinear monto y destino desde el inicio, considerando los límites: 2,999 USD ventanilla y 4,999 USD a cuenta

La tecnología no elimina errores humanos. Solo los hace más rápidos.

Un cambio pequeño que, si pega, reordena hábitos

“Solicitar una Remesa” no es un headline de transformación bancaria. Es una mejora de flujo.

Pero las mejoras de flujo son las que cambian hábitos, porque atacan el punto donde se pierde más valor: el momento en que alguien decide enviar dinero y se topa con fricción.

Si Banorte logra que el enlace se sienta confiable, y que Banorte Link se vuelva el camino natural para ejecutar, el producto deja de ser una función más. Se vuelve una puerta de entrada al ecosistema de pagos entre México y Estados Unidos.