México cayó un puesto en el Agility Emerging Markets Index 2026, pasando del 7º al 8º lugar entre 50 economías emergentes evaluadas por su competitividad logística y potencial de mercado, según el análisis de Agility y Transport Intelligence para este año.
El índice se construye combinando datos de infraestructura física, conectividad comercial, condiciones empresariales y preparación digital, incluyendo la integración y adopción de tecnologías como inteligencia artificial (IA) en los procesos logísticos.
Este movimiento refleja que la competencia global entre mercados emergentes se intensifica, y aunque México mantiene atributos sólidos, otros países han avanzado más rápido en aspectos complementarios de competitividad.
Fortalezas subyacentes: oportunidades internacionales
México sigue exhibiendo ventajas claras en logística internacional, donde se ubica dentro de los mejores tres mercados globales, solo detrás de China e India.
Lo anterior se debe, en parte, a su elevada intensidad de comercio transfronterizo, redes logísticas robustas y su papel estratégico en las cadenas regionales de suministro.
Esa posición superior en oportunidades logísticas externas subraya el papel del país como plataforma relevante para operaciones vinculadas a comercio y nearshoring, lo que lo mantiene en la mirada de inversionistas y operadores globales.
¿Por qué bajó México en el ranking?
Aunque México aumentó ligeramente su puntuación general de 5.77 a 5.78, su caída relativa al 8º lugar muestra que otros mercados están acelerando mejoras en dimensiones clave como:
- Condiciones de negocio: factores como el clima empresarial, marco regulatorio y fundamentos económicos pesan cada vez más para proyectos logísticos y de inversión.
- Preparación digital: la adopción de tecnologías avanzadas, habilidades digitales y herramientas de IA para gestión de procesos logísticos es cada vez más decisiva. México figura 16º en digital readiness dentro del mismo índice, lo que apunta a un rezago frente a líderes en esa dimensión.
La competencia se da en un contexto donde la digitalización logística ya no es un plus, sino un requisito para competitividad, dado que casi la totalidad de empresas logísticas encuestadas reportan uso de IA en funciones clave como planificación y transporte.
El telón de fondo: volatilidad como “la nueva normalidad”
El reporte 2026 enfatiza que más del 85% de los ejecutivos logísticos globales esperan mayor volatilidad en comercio, geopolítica y economía durante este año, y consideran esa turbulencia como parte del “nuevo normal”.
Ese contexto de incertidumbre refuerza la importancia de resiliencia operativa, adopción tecnológica y eficiencia transfronteriza para atraer inversión y consolidar cadenas de suministro reconfiguradas —criterios que impactan directamente el posicionamiento relativo de mercados emergentes.
Oportunidades para México
1. Competitividad logística bajo escrutinio
La caída de posiciones no significa un deterioro de base logística —que sigue siendo sólida— sino una mayor exigencia global sobre capacidades digitales, fundamentos de negocio y adaptación a entornos volátiles.
México continúa como uno de los destinos logísticos más relevantes para redes globales, pero el avance en digitalización y condiciones de negocio será determinante para sostener o mejorar su competitividad en futuros ciclos.
2. Nearshoring y cadenas regionales
El país mantiene su papel como hub de nearshoring por su cercanía y acuerdos comerciales con Norteamérica. Sin embargo, la competencia de otros mercados emergentes con avances en digitalización e infraestructura podría desplazar parte de los flujos de inversión hacia destinos que combinen mejor todos los factores evaluados en el índice.
3. Inversión y prioridades tecnológicas
El énfasis del índice en IA, plataformas digitales y resiliencia logística exige que los actores públicos y privados integren estos elementos en estrategias de competitividad si aspiran a capturar y retener capital global vinculado a logística y manufactura.
La posición de México como octavo mercado emergente más competitivo para logística en 2026 confirma sus fortalezas estructurales en comercio y supply chain.
También revela que competir hoy implica más que infraestructura física: exige capacidades digitales, un entorno de negocios más predecible y una ejecución eficiente ante volatilidades globales.
En un escenario donde IA y preparación digital se convierten en diferenciadores de inversión, la agenda de competitividad logística en México y LATAM tiene que centrarse en cerrar brechas operativas y tecnológicas si quiere convertirse en referencia ante capitales globales que reconfiguran sus estrategias de supply chain y relocation en 2026.