En el mundo, las empresas se están adaptando a una nueva forma de trabajo; en este contexto, MillerKnoll propone un novedoso enfoque transformador para este regreso a las oficinas que está basado en las relaciones.
De acuerdo con la compañía enfocada en el diseño de entornos corporativos, el valor de la oficina no reside únicamente en la realización de tareas, sino también en como el espacio físico puede apoyar las relaciones que impulsan el éxito colectivo.
“La planificación del lugar de trabajo moderno requiere una variedad de espacios que satisfagan las necesidades de interacción a todos los niveles. Anteriormente, la mayor parte del espacio de oficina se dedicaba a la productividad individual, hoy es esencial incluir zonas que fomenten la colaboración, el bienestar y la conexión”.
Andrea Soria, directora de Workplace Strategy para América Latina y el Caribe de MillerKnoll, indicó que el lugar de trabajo diseñado para proporcionar ergonomía y bienestar es crucial para crear lazos fuertes dentro de los equipos.
“Los espacios que fomentan el intercambio de ideas, la construcción de confianza y la colaboración son esenciales para el éxito de las organizaciones […] Algunos trabajadores se sienten bien llegando antes, mientras que otros prefieren empezar sus rutinas más tarde. Esta flexibilidad de horarios altera la densidad de uso del espacio”.

MillerKnoll propone un modelo de trabajo basado en las relaciones
El informe de Workplace Unlimited 2024: The Seductive Workpalce, los factores que más atraen a los colaboradores a la oficina están directamente relacionados con la interacción humana: el trabajo en equipo, la socialización y la conexión.
Ante esto, MillerKnoll propone un modelo de trabajo basado en las relaciones, que va más allá del concepto tradicional de actividades, en lugar de centrarse únicamente en espacios adaptados a tareas específicas.
- Nivel comunitario: Interacciones entre grupos con relaciones menos definidas, pero que contribuyen a la cultura organizacional.
- Nivel de grupo: Interacciones entre equipos o personas con relaciones establecidas, como compañeros de trabajo o departamentos.
- Nivel individual: Espacios que priorizan el bienestar personal e incitan a la reflexión, esenciales para la productividad y la salud mental.
Asimismo, MillerKnoll destacó dos modos de interacción que deben ser apoyados por el diseño del espacio:
- Intercambio y Reflexión: Centrado en reuniones de brainstorming (lluvia de ideas) y planificación estratégica.
- Producción: Configurado para actividades que requieren concentración y la ejecución de tareas claras y ejecutables.
“Volver a la oficina no es sólo volver a un espacio físico, también es reimaginar cómo estos entornos pueden fortalecer las relaciones e impulsar la innovación”.