monitoreo-estructural-en-edificios-inmobiliare monitoreo-estructural-en-edificios-inmobiliare

Sensores en edificios pueden pronosticar fallos estructurales en tiempo real, ¿en qué consisten?

Descubre la importancia del monitoreo estructural en edificios para prevenir colapsos y garantizar la seguridad en la CDMX.
monitoreo-estructural-en-edificios-inmobiliare

Estimated reading time: 4 minutos

Por: Mario Vázquez

El colapso de un edificio en la CDMX refleja la importancia de contar con un monitoreo estructural.

Según datos de diversas instancias, la Ciudad de México cuenta con más de 300 rascacielos (edificios de gran altura) y más de 1,700 edificios.

Miles de ellos, ubicados en las grandes urbes del país, enfrentan riesgos invisibles, como la combinación de hundimientos del suelo, socavones y un deterioro estructural natural, que pueden derivar en colapsos parciales o totales.

Según el gobierno de la CDMX, más de 1,300 edificios presentan algún tipo de vulnerabilidad estructural asociada a hundimientos, deterioro de materiales y una intensa actividad sísmica.

Ante este panorama, a finales de 2025, el propio Gobierno de la Ciudad de México anunció la expropiación de 400 predios con alto riesgo estructural, que aparentemente tendrían daños severos tras evaluaciones derivadas de los programas de reconstrucción posteriores al sismo del 19 de septiembre de 2017.

Las consecuencias ya se reflejan en incidentes recientes, como el colapso de un edificio en proceso de demolición en San Antonio Abad, en la alcaldía Cuauhtémoc, que obligó a desplegar operativos de emergencia y volvió a evidenciar la importancia de supervisar y monitorear estructuras con deterioro avanzado o en intervención.

Según investigaciones del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el suelo de la capital registra hundimientos promedio de entre 10 y 30 centímetros al año, con zonas donde la subsidencia alcanza hasta 40 centímetros anuales.

Alertas estructurales tempranas

Ante ello, el monitoreo estructural puede detectar comportamientos anómalos en las estructuras y generar información clave para priorizar inspecciones y tomar decisiones técnicas con rapidez.

Esto se hace a través de activar alertas por incrementos inusuales en vibraciones, asentamientos acelerados en cimentaciones, inclinaciones en elementos estructurales o cambios en la frecuencia natural del edificio, indicadores de una pérdida de rigidez o deterioro en la estructura de edificaciones.

Una mirada técnica

Por su parte, Juan José Ramírez, ingeniero civil y director técnico de Huella Estructural en México, coincide en que la prevención debe comenzar desde la etapa de diseño y construcción de un edificio.

Además, para responsables de activos inmobiliarios como hoteles, centros logísticos, hospitales o edificios corporativos, el especialista compartió algunas señales de alerta temprana.

Entre estas alertas están la presentación de grietas estructurales diagonales, deformaciones en elementos de carga, desniveles en pisos o cambios en el comportamiento dinámico de la estructura, aunque hay estructuras antiguas que no manifiestan averías y fallan repentinamente.

Sensores en edificios para detectar fallos

Ante ello, las ventajas de un edificio monitoreado en tiempo real permiten conocer respuestas de la estructura ante cualquier acción y tener un rango permisible de las deformaciones durante cualquier proceso de demolición.

Esto evita escenarios críticos, como los casos recientes de colapso o fallas estructurales que muestran que los problemas se desarrollan durante meses o incluso años antes de que el daño sea evidente.

Un monitoreo de la salud estructural en un edificio se da mediante sensores y análisis de datos, que son capaces de detectar cambios en la estructura de los edificios antes de que un daño sea visible.

“Es vital fortalecer la información disponible sobre el comportamiento del suelo y de la infraestructura, y avanzar en herramientas que permitan anticipar riesgos y priorizar intervenciones. Cuando el monitoreo se integra a la gestión urbana, toda la ciudad gana en seguridad, prevención y capacidad de respuesta”, finalizó Felipe Martínez, CEO de Huella Estructural.