El nearshoring elevó la demanda de espacios industriales en México y Monterrey se consolidó como el mercado más grande del país.
De acuerdo con Datoz, Monterrey supera los 197 millones de pies cuadrados de inventario industrial y más de 35% de su absorción reciente se dirigió a logística.
La ventaja competitiva está en conectividad y distribución hacia Estados Unidos, aunque persisten retos de infraestructura y saturación vial.