México se ha convertido en un destino estratégico para nearshoring, pero el éxito depende de una decisión subestimada: la ubicación.
Elegir dónde operar no es solo costo por metro cuadrado: talento, logística, infraestructura e incentivos definen competitividad.
Estos son cinco riesgos críticos de una mala ubicación y un marco breve para decidir mejor.