México concentra el 50% del capital latinoamericano invertido en el mercado inmobiliario europeo. La brecha estructural frente a otros mercados ya comienza a reducirse.
Ciudad de México, abril de 2026. El mercado inmobiliario institucional europeo atraviesa su ciclo más activo de la última década, con el capital mexicano liderando desde Latinoamérica. Sin embargo, la dinámica ha evolucionado: se pasa de la compra de activos individuales a la estructuración de portafolios con métricas como TIR y MOIC, horizontes de 3 a 4 años y acceso directo a promotores europeos mediante joint ventures.
Según el informe LATAM 2025 de CEX-Invest in Spain y SEGIB, México concentra el 50,2% de la inversión latinoamericana acumulada en España, superando los 33.900 millones de euros. Esto lo posiciona como el principal origen de capital latinoamericano en el mercado inmobiliario europeo.
En 2024, este flujo se multiplicó por cinco frente a 2023, alcanzando cerca de 500 millones de euros en unas 30 operaciones (CBRE). Además, el capital institucional pasó de representar el 7% del total invertido en España a un 17% en los primeros nueve meses de 2025.
El mercado europeo en su mejor ciclo
España cerró los primeros nueve meses de 2025 con 12.900 millones de euros en inversión inmobiliaria, un 44% más que en el mismo periodo de 2024 y el tercer mejor registro histórico (CBRE).
Los sectores con mayor dinamismo institucional incluyen:
- Hoteles (+21% interanual)
- Retail (+19%)
- Activos alternativos como data centers (+362%)
- Living (+52%)
En oficinas prime de Madrid, la tasa de disponibilidad en el CBD se mantiene por debajo del 5%, con yields de 4,65%. En centros comerciales prime, el yield alcanza el 6,5%.
El acceso al mercado institucional se estructura principalmente mediante:
- Joint ventures con promotores locales
- SPV (vehículos de propósito específico)
- SOCIMI para portafolios diversificados
Según Cushman & Wakefield, el 23% de los inversionistas institucionales en España prioriza las joint ventures como modelo de entrada. CBRE confirma además un volumen significativo de capital en espera para estrategias value-add y oportunistas.
Por cuarto año consecutivo, Londres, Madrid, París y Berlín lideran el ranking europeo de inversión inmobiliaria (PwC/ULI 2026). España, por su parte, se posiciona como el país más atractivo de Europa para invertir, según CBRE.
Dónde están las oportunidades
El mercado muestra tres verticales con mayor tracción:
1. Residencial premium
La Costa del Sol y Marbella concentran desarrollos de gran escala (más de 150 unidades), con retornos superiores al 18% en TIR y múltiplos por encima de 1,8x en horizontes de 3 a 4 años. El modelo predominante es la joint venture con promotores locales.
2. Hospitality
Madrid destaca como el mercado más dinámico. Los proyectos hoteleros con operador internacional ofrecen TIR entre 15% y 18% mediante estructuras SPV. La ocupación hotelera superó el 75% en 2025, con crecimiento de doble dígito en tarifas.
3. Activos comerciales
Oficinas prime en Madrid y Barcelona, retail de alto tráfico y logística urbana mantienen yields entre 4,65% y 6,5%, con baja disponibilidad y rentas al alza. Este perfil atrae capital institucional en busca de ingresos estables y potencial de valorización.
El reto ya no es encontrar el activo, sino estructurar la entrada

“El capital institucional mexicano lleva décadas diversificando en Europa. Lo que ha cambiado es la sofisticación en la entrada. Hoy, un family office no compra un activo aislado, sino que estructura una posición mediante joint venture con un promotor local, definiendo TIR y horizonte desde el inicio. Es una lógica de capital markets, no de real estate tradicional”, afirma Felipe Ocampo Lizarralde, Director de Inversión de Dils Lucas Fox.
La firma cuenta con más de 700 profesionales en cuatro países y más de 35 oficinas (30 en España), operando como plataforma de inversión y asesoría con un volumen anual de transacciones de 4.800 millones de euros.
Para inversionistas institucionales y family offices de México y Latinoamérica, el acceso al mercado europeo se basa en tres pilares:
- Identificación de oportunidades off-market
- Estructuración eficiente del capital (JV, SPV o SOCIMI)
- Validación independiente mediante due diligence
Según Ocampo, la ventaja competitiva radica en el acceso directo a promotores europeos de primer nivel:
“El inversionista institucional necesita llegar a oportunidades ya validadas, con operador comprometido, estructura definida y análisis financiero cerrado. La diferencia entre cerrar un negocio en 90 días o perderlo está en la relación con el promotor y la capacidad de estructurar antes de que el activo llegue al mercado abierto”.